El equipo "che" sucumbe ante su pasado.

Villarreal y Valencia se daban cita en La Cerámica en esta jornada. Los locales, venían dejando buenas sensaciones mientras que el equipo valenciano sigue inmerso en una crisis institucional... y deportiva de la que parece que vaya a ir para largo.


Y el equipo de Emery, sabedor de la situación del equipo de Mestalla, salió a querer ganar el partido, con actitud, decisión y ganas. Al minuto 12, Gabriel Paulista tuvo el infortunio de resbalarse y de llevarse por delante a Pedraza. Paco Alcácer no perdonó haciendo el 1-0 desde el punto de penalti. Con el equipo amarillo adelantado en el marcador, decidieron los de Emery juguetear con el Valencia. Eso dio vida al equipo visitante, que sabiendo la velocidad del luso Guedes y del joven Musah, se puso a buscar las contras. Al 36 de partido, Guedes hacía el empate en el marcador tras recibir el balón en corto en un córner, irse de su par con un cambio de ritmo y soltar un zapatazo que se iba alejando del portero cada vez más en su camino a puerta.


A la segunda parte saltaron los de Javi Gracia con otra actitud... pero el Villarreal tiene mucha calidad y eso se notó en el terreno de juego. Metían los visitantes más el pie, jugaban más en bloque. Emery, entendedor de que debía de cambiar algo, metió a Kubo en el campo sustituyendo a Trigueros y a Coquelin haciendo lo propio con Chukwueze. Con sólo 5 minutos sobre el verde, el jugador nipón se sacó una asistencia de la chistera: recibe el balón y cuando parece que se le va a quedar el balón entre las piernas, se saca una croqueta, que a buen seguro que el mismísimo Iniesta firmaría, para dar a continuación un taconazo, dejándosela así a Parejo. El ex del Valencia recogió el balón, se fue de su par con algo de fortuna y tiró a puerta. Para mala suerte che, el balón golpea en un jugador de los suyos, haciendo una parábola que daría en el larguero antes de entrar. El jugador de Coslada pidió perdón a la parroquia valenciana. El Villarreal hizo el 2-1 con 20 minutos por delante. De ahí al final del partido, aún daría tiempo para que Kubo viese la segunda tarjeta amarilla: tras salir de un regate pegado a la línea de cal, el balón se le fue un poco; tanta prisa se quiso dar, que se pasó de frenada yéndose al suelo y rozando con los tacos un muslo rival.





Al final, el equipo de Emery se llevó el partido y lleva ya 11 de 18 puntos que ha disputado. El Valencia de Javi Gracia, lleva 7 sabedor de su situación y teniendo muy presente de que la situación en la que se encuentra, no se debe de alargar mucho.

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