Una inconmensurable Lindahl, apea al FC Barcelona de la final.


En la otra semifinal de la Supercopa de España en el ámbito femenino, se dieron cita el Atlético de Madrid y el FC Barcelona. El equipo madrileño es un gran conjunto, acostumbrado a vivir en la zona alta de la tabla en los últimos años en Liga Iberdrola. Pero enfrente tenía a un hueso muy duro como lo es este Barcelona, pues ha ganado sus 11 encuentros disputados en competición doméstica, logrando anotar la friolera de 62 tantos y recibiendo sólo 2 goles. Tarea ardua para las colchoneras.


Empezó el partido con un FC Barcelona como acostumbra esta temporada, dominador. Con el control del esférico sin poder poseerlo, las colchoneras trataron de juntar líneas, de hacer bien las coberturas, de bascular bien, y vaya si lo hicieron. Pero cuando no lo lograban, ahí estaba Lindahl desbaratando las ocasiones que se sucedían para las jugadoras del conjunto catalán. Manos prodigiosas, reflejos de felina, segura en el 1vs1, leyendo bien los balones a por los que debía de salir por alto... partido muy muy completo el de la meta sueca.


Pasaban los minutos y el resultado inicial campeaba en el marcador. El Atlético logró por fin mitigar los ataques de las azulgranas a base de esfuerzo, sacrificio y mucha intensidad. Y es que las culés exigen, y mucho, y si quieres plantarles cara, la concentración debe de ser máxima y no has de escatimar en esfuerzos. Con el 0-0 llegaron al descanso.


En la 2ª parte, el Barcelona se fue aún más si cabe, a por la victoria subiendo un par de marchas la velocidad e intensidad de su juego. La noruega Hansen fue un quebradero de cabeza para sus rivales mostrándose muy incisiva en el juego de ataque de su equipo. Metió un buen pase de primeras a Jennifer Hermoso, pero ahí estaba Lindahl para desbaratar la oportunidad, una vez más.


A los 53 minutos, el FC Barcelona reclamó un penalti sobre Alexia, producido por Meseguer. La de Aragón tocó balón, aunque también la pierna de la capitana culé. Seguían las de Barcelona presionando muy arriba, asfixiando una posible salida del balón de su rival. Y claro, cuando presionas tan arriba, tienden a llegar las oportunidad. Pero parecía no ser el día y a Jennifer Hermoso se le fue el disparo fuera por muy poco.


En el fútbol se dice que quién perdona lo termina pagando, y vaya si eso pasó. Corría el minuto 20 de la 2ª parte cuando el Atlético de Madrid se aproximó por el área de Sandra Paños. Deyna probó fortuna con un chut. El tiró no acabó en gol, pero sí que acabó Andrea Pereira metiendo la mano dentro del área. Un Barcelona dominador de su rival, se encontraba ahora con un claro penalti en contra. Paradojas del destino, Van Dongen situó el esférico en el punto de penalti. La zurda ejecutó la pena máxima a la izquierda de Sandra mientras que esta se tiró a su derecha. 1-0 en el electrónico y 20 minutos por delante para tratar de lograr la igualada. Nunca le había pasado esta temporada al conjunto condal, era algo inédito.


De ahí al final, el Barcelona buscó el empate. Siguió gozando de oportunidades, pero la pólvora mojada, unido al buen hacer colchonero y a Lindahl, estaba logrando que la igualada fuese realmente complicada. El FC Barcelona reclamó otro penalti por mano de Van Dongen pero la árbitro del encuentro, Rivera Olmedo, no señaló la pena máxima. Con una Oshoala con las piernas frescas, acaba de salir, gozó el equipo que hacía de visitante de una grandísima oportunidad para lograr la igualada. La delantera dejaba pasar el balón engañando así a su marcadora. Se giró y arrancó la carrera. Su potencia y zancada salieron a relucir y las colchoneras no la alcanzaron. Ya "sólo" Lindahl la separaba del gol... pero su tiró, demasiado cruzado se fue fuera por muy poco.


Con un Barcelona volcado en el campo rival, llegaba el minuto 88 de partido. Diallo, que había saltado al campo, agarró a Alexia cerca de la medialuna del área. Falta, y una nueva oportunidad para tratar la igualada. Colocó la 11 el balón sobre el césped y, con un gran golpeo, puso el balón con rosca pegado al palo. Esta vez, Lindahl no pudo llegar a atajar el balón y ello supuso la igualada a tan sólo 2 minutos del tiempo de descuento. Tras el gol se fue el partido a la prórroga.


Y en ella, el Atlético de Madrid resultó estar más cómodo de lo imaginable. Como había hecho durante el partido, tenía líneas juntas, pero defendían unos metros más adelante. Le costaba llegar al conjuntó que hacía de visitante. Pero el Barcelona es un grandísimo conjunto, como el Atlético de Madrid, y es muy difícil que no goce de alguna ocasión.


Oshoala se fue de Laia, dejando a su rival literalmente clavada. La nigeriana tiró de diagonal para meterse al área ejecutando el pase de la muerte. Ante las ganas de querer hacer el 1-2, dos jugadores culés se molestaron para tirar a puerta, pero su rechace lo cogió Alexia, quién ejecutó un tiro de primeras. Pero ahí estaba, por enésima vez Lindahl para mandar el balón a córner y llegar así a la tanda de penaltis.


En ella, empezó tirando el Atlético de Madrid... pero el primer tiro se fue al palo. Acto seguido era el Barcelona el que no conseguía el gol, con otro tiro al palo. En los segundos lanzamientos, el Atlético se puso por delante con un gran tiro a la escuadra. Presión para el Barcelona. Pero Lindahl seguía a lo suyo, con su particular espectáculo haciendo una parada a una mano para despejar el balón al larguero y que este lo escupiese fuera. Ya en los terceros lanzamientos, la pena máxima lanzada por el Atlético, iba a ser parada por Sandra Paños. Era el turno del Barcelona y Lindahl quería el pase a la final. La cancerbera se tiró a su izquierda, el tiro fue ejecutada al centro; pero ahí apareció el pie nórdico haciendo una parada que hubiesen firmado en el fútbol masculino el mismísimo Íker Casillas y Gianluigi Buffon. Los cuartos lanzamientos iban a ser tirados por el mismo lado: la derecha de las cancerberas. En ambos casos, tanto Lindahl como Sandra Paños acertaban la dirección pero ninguna de ellas alcanzaba a pararlo. Se iba a decidir todo en la quinta ronda de penaltis: si el Atlético marcaba su penalti, las culés caían eliminadas y si no, debían las del conjunto catalán marcar su pena máxima para seguir teniendo posibilidad de pasar. Y la italiana Guagni se fue hacia el punto de penalti. Cogió el esférico poniéndolo en el punto de penalti. La defensora apenas cogió carrerilla y ejecutó el tiro a la derecha de Sandra. La culé adivinó la dirección pero no pudo evitar que el balón entrase y que el Atlético de Madrid pasase a la gran final.


Allí les espera el Levante, que eliminó al Logroño. Cabe hacer mención especial para Lindahl. Las salvó de todas las formas, con los pies, con las manos; incluso en la tanda de penaltis salvó un penalti tirado al centro con un pie. Pese al gran hacer de las colchoneras, había sido la gran noche de la nórdica, marcando una actuación que pasará a la historia de la competición.


Fue un partido dominado por el FC Barcelona pero como dijo el entrenador colchonero José Luis Sánchez, daba la sensación que se había jugado el partido que las colchoneras habían preparado a sabiendas de la calidad del equipo culé. Pese a eso, tampoco hay que olvidar las 2 acciones polémicas que no fueron señaladas como pena máxima, pues de ser castigadas, quizás el rumbo del encuentro hubiera sido otro. Sea como fuere, el Atlético de Madrid es quién se ha ganado el derecho de luchar por el título el sábado.



Alineación Atlético de Madrid: Lindahl; Aleixandri, Tounkara, Van Dongen, Guagni; Meseguer, Santos, Amanda Sampedro; Knaak, Ludmila y Deyna Castellanos.

Alineación del FC Barcelona: Sandra Paños; Marta Torrejón, Andrea Pereira, Mapi León, Leila Ouahabi: Aitana Bonmatí, Patri Guijarro, Alexia Putellas; Caroline Graham Hansen, Jennifer Hermoso y Mariona Caldentey.


Goles: 0-1 M.67 Van Dongen, de penalti. 1-1 M.89 Alexia, de libre directo.


Estadio: Los Juegos del Mediterráneo, Almería.

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